Ascender el Volcán Puntiagudo es enfrentar una de las montañas más estéticas y desafiantes de la Región de Los Lagos. Su inconfundible silueta, visible desde gran parte de la cuenca del lago Llanquihue, esconde un recorrido exigente que combina terreno volcánico, nieve y un ambiente alpino poco habitual en los volcanes del sur de Chile.
El ascenso progresa por laderas de roca volcánica y pendientes de nieve que aumentan en inclinación a medida que se aproxima la cumbre. La naturaleza del terreno y el carácter técnico de los últimos metros hacen de esta montaña un ascenso de gran compromiso, que requiere experiencia previa en montaña, en un entorno de extraordinaria belleza.
Desde sus 2.493 metros de altitud, la cumbre entrega una perspectiva privilegiada de los volcanes Osorno, Calbuco, Tronador y de la extensa red de lagos y montañas que caracteriza los Andes del sur. Una ascensión de marcado carácter alpino que representa uno de los desafíos clásicos del montañismo en la Región de Los Lagos.