Hay un valle que conecta los lagos Esmeralda y Rupanco, donde un antiguo sendero recorre bosques siempreverdes, árboles milenarios, aguas termales naturales, praderas con ganado y unos cuantos colonos que nos reciben con alegría.
Comúnmente conocido como «El Callao», es el área baja de tierra que en algo más de 25 kilómetros conecta la ribera noroeste del lago Todos los Santos con la orilla oeste del lago Rupanco. Un sendero bien marcado, sumergido en el bosque lluvioso, flanqueado por montañas escarpadas y un remoto cordón montañoso.
Iniciaremos la caminata en «Las Gaviotas», al norte del valle, en el lado sur del lago Rupanco. En la primera jornada pasaremos por la laguna Los Quetros para llegar a las «Termas de El Callao», donde pasaremos la primera noche acampando junto al río «Sin Nombre». En la mitad del viaje nos alejaremos hacia las alturas, centrando la atención en el cordón de «Los Cenizos»: un día de caminata nos llevará a la cima del cerro Cenizo, desde donde la vista de la Región de Los Lagos se completa con una postal única del volcán Puntiagudo. Al regreso seguiremos hacia el «Refugio Dos Cóndores» de la familia Yefi para descansar con una buena comida casera y, en el tercer día, descubrir el lago Todos los Santos y navegar en dirección a los volcanes Osorno y La Picada.
El programa incluye el transporte al inicio del sendero, la navegación del lago Todos los Santos y el regreso desde Petrohué a Puerto Varas, además de las comidas durante las jornadas (cena D1 y D2; desayuno D2 y D3; almuerzo D1) y el alojamiento. En caso de que el alojamiento con la familia Yefi no esté disponible, acamparemos las dos noches en las Termas de El Callao.